"Mordor, Mordor...". Como un susurro penetrante, la palabra taladraba su cerebro, cada día más insistente, cada día más sugerente. Ya eran varias las jornadas sin poder dormir, sin un momento de descanso. A medida que se acercaban a su destino, todo a su alrededor parecía invitarle a seguir, con una sonrisa cálida que deformaba las percepciones. Finalmente, llegó la derrota. Esa noche Frodo se hizo invisible por última vez y todo aquello que amaba desapareció con él.
domingo, 25 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Salu2 ya te tengo ubicado XD
ResponderEliminar